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viernes, 12 de junio de 2015

Donde el viento hace Buñuelos de Arístides Vargas, lo nuevo de Volanteatre



Donde el Viento hace Buñuelos gira en torno a la temática del exilio y la memoria, tópico recurrente en la dramaturgia de Arístides Vargas, durante las 45 escenas que tiene la obra, el autor muestra interés por quebrantar la estructura de su dramaturgia, poner siempre de manifiesto lo humano de los personajes creados.
La acción de los personajes transcurre con dos mujeres que viven momentos cruciales  de sus vidas, enfrentadas a los recuerdos de una memoria fragmentada, que entablan un extraño dialogo que trasgrede las precisiones espaciales y las secuencias temporales, ya que en la obra no hay ninguna referencia concreta del espacio o el tiempo en el cual transcurre la acción, allí se superponen ámbitos donde se mezcla el pasado  y el presente.
En Donde el viento hace Buñuelos, se tratan temas como  la vida y la muerte, la amistad, las experiencias vividas, el exilio. Una vida en tránsito permanente que nos lleva a un destino ineludible y mientras tanto, los sueños y los anhelos se hacen presentes, las tristezas y las pequeñas alegrías, las etapas vividas, todo lo que habita nuestra memoria, nuestro cuerpo, nuestra alma.
Sinopsis: Catalina y Miranda esperan a que se desocupe una cama donde parece haber un hombre dormido. Mientras esperan transitan un espacio de encuentros y desencuentros donde revivirán recuerdos de su amistad y compartirán sus vivencias, el exilio y el desarraigo.
Ficha Técnica: Texto: Arístides Vargas. Espacio Escénico y objetos: Sergio Naranjo. Diseño gráfico: Regina Serrano. Fotografía Imagen: Andrés Uribe. Producción: Volanteatre. Intérpretes: Nathalia Paolini, Noèlia Lleixà. Dirección: Sergio Naranjo


TODOS LOS DOMINGOS DE JUNIO EN PORTA 4, BARCELONA  21:00h

jueves, 2 de abril de 2015

Reconocer y entregarse al deseo femenino

Ayer miércoles, como cada miércoles desde el 07 de enero, tuvimos función de Séxulas en el Café Teatre Llantiol. Fue una función extraña, de esas en la que no se sabe si el público de la sala realmente está allí o si se trata de una ilusión óptica. 

En una obra como ésta, donde la interacción con el público es permanente, nos resulta realmente incómodo cuando la gente que asiste opta por sólo mirar, sin implicarse demasiado. No los culpo, se pueden sentir intimidados, o no estar acostumbrados a ver espectáculos que ameriten una presencia mas activa, menos voyeurismo y más acción. Sin embargo, no es eso lo que me llama la atención.

Ésta mañana, pensando en la función me di cuenta de algo muy curioso: comparándola con funciones anteriores en la que alguna vez ha pasado lo mismo y con aquellas en la que el público es un organismo vivo, que recibe y participa, esas funciones maravillosas en la que se crea una energía recíproca entre ell@s y nosotras, caí en cuenta de que en las últimas, por lo general, el público mayoritario son mujeres. Sin embargo cuando se trata de un porcentaje equitativo entre mujeres y hombres o si la mayoría son hombres, tiende a pasar lo de ayer.

Es decir, mayoría de mujeres, solas o acompañadas por minoría de hombres reaccionan de una manera distinta a como reaccionan mujeres junto a hombres cuando éstos son sus parejas. Y cuando la mayoría son hombres, ni hablar.

Séxulas. Foto Manel Fernandez


Y me resulta curioso porque en Séxulas hablamos precisamente de la sexualidad femenina. Los personajes que interpretamos son mujeres que no temen a hablar sobre su sexualidad, sus preferencias, gustos, fetiches. Son mujeres que dejan de ser pasivas, dejan de esperar a que les den placer y deciden buscarlo ellas mismas, deciden plantarse y decir " ésto es lo que quiero".








Toda mujer que viene a la obra, encuentra resonancia, de eso no hay duda.  La diferencia es que a veces lo manifiestan y otras no. Y no lo hacen quizá cuando sienten que serán juzgadas por su acompañante masculino. Con lo cual, se convierten en la otra cara de la moneda de los personajes de la obra, cara que desafortunadamente es la mas común en la vida real.

Por su parte los hombres que asisten a la obra, quizá esperan ver otra cosa. Creo que de ahí su cara de estupefacción, su incomodidad, su no saber cómo reaccionar... risas nerviosas, caras inexpresivas, o serias, o de "aburrimiento", o incluso, de estar juzgando a éstas mujeres que le hablan y le dicen "yo también quiero y tengo derecho sentir placer".

También han asistido, por fortuna, hombres muy implicados, hombres inteligentes que saben entender sobre lo que hablamos, que se ríen de sí mismos y prestan atención a lo que sucede, que se vuelven cómplices y, junto a las mujeres que les acompañan en la sala, son capaces de reconocer que en materia de sexo,  como es casi todo lo demás, aún la balanza está bastante desequilibrada.


Y es que éste comportamiento del público, es un claro reflejo de cómo en la sociedad la sexualidad masculina y femenina son tratadas de distinta forma:  Un hombre "puede" acostarse con muchas mujeres, una mujer "no puede" hacerlo con muchos hombres. Un hombre puede hablar sexualmente sobre las mujeres, una mujer no está bien visto que hable sexualmente de un hombre, al menos no en público. Los hombres han de ser activos, las mujeres pasivas: el hombre busca lo que desea, mientras que la mujer tiene que esperar a recibirlo y conformarse con lo que hay. Los hombres promiscuos son machos, las mujeres promiscuas son putas. Los hombres tienen derecho a satisfacer sus necesidades sexuales, mientras que  las mujeres tienen el deber de satisfacer el deseo masculino sin pensar en el propio.

Así lo refiere Mieria Darder autora del libro Nacidas para el placer:

" Como mujeres se nos prohíbe la acción en el mundo. Si la mujer no puede explorar, experimentar, curiosear...en el sexo tampoco... la mujer se inhibe sexualmente y no nos atrevemos.. el hombre está para su placer y su satisfacción, la mujer tiene que estar para el otro ..."

Esto por supuesto en el mundo heterosexual. En cuanto a la homosexualidad pues no sabría decirlo, pero desde fuera me parece que la relación es algo más equitativa.También he de decir que todo ésto es una apreciación genérica del comportamiento sexual. Obviamente hay excepciones y millones de casos distintos. 

Aún así, la "big picture" refleja que las mujeres somos menos libres de expresar y hablar sobre nuestra sexualidad, incluso en la sala de un teatro. Que tenemos miedo a lo que puedan pensar de nosotras e incluso llegamos a juzgar el comportamiento "liberal" de mujeres que han decidido vivir su sexualidad sin vergüenza. Nos ponemos del lado masculino en lugar de mirarnos a nosotras mismas y decidir qué es lo que realmente queremos. Estamos estigmatizadas a confundir el placer con el amor,a esperar que alguien nos inicie en el sexo y a pensar siempre en una virginidad castrante y sobrevalorada.

Volviendo a la anécdota de la función de ayer, creo que es bueno que éstas cosas sucedan. Particularmente me da la oportunidad de observar que no estamos ni cerca de una idea de igualdad, que los prejuicios que nos han inculcado aún pesan muchísimo y que tenemos que seguir rompiendo barreras morales, religiosas y sociales. Queda mucho por hacer y cada una puede dar su aporte, el mío es a través del teatro, de ésta obra que cada día me enseña cosas nuevas, me da posibilidades y que con humor y encanto nos sirve de puente para decir a otras mujeres que es posible vivir una sexualidad libre, que tienen derecho a decidir cómo, cuándo, dónde y con quién y a los hombres que ya es momento de bajar la guardia y que si son capaces de reconocer y entregarse al deseo femenino, habrán encontrado el paraíso.

Nathalia Paolini



Séxulas. Foto Manel Fernández







viernes, 27 de marzo de 2015

Manifiesto Personal en el día internacional del Teatro

Quizá para muchos el Teatro es sólo algo que les gusta mirar, para otros, algo que hacen como hobby, para pasar el rato, divertirse mientras exploran en su expresividad, sin ninguna otra motivación.

Para quienes nos dedicamos al teatro profesionalmente, sin embargo, las motivaciones sobran. O al menos así tendría que ser. 

Un creador teatral, a mi parecer ha de tener dentro de sí un impulso creador tan grande que le permita mantenerse a flote cuando las circunstancias sean adversas y que le ayude, también, a mantener los pies en la tierra cuando todo parezca un cuento de hadas, un sueño hecho realidad, una increíble alineación de talento, trabajo y reconocimiento. 

A los creadores nos es complicado mantenernos bajo los patrones estandarizados de trabajo: no tenemos horarios, ni trabajos, ni salarios fijos, trabajamos cuando los demás se divierten, dedicamos una gran cantidad de recursos personales: tiempo, energía, dinero, voluntad, para hacer realidad esa idea que nos pasa por la cabeza o que otro creador nos propone y que de un momento a otro se transforma en un proyecto personal. 

Sin embargo, más allá de todo ésto, de soñar y luchar por cumplir esos sueños, existe algo sin lo cual es imposible dedicarse al teatro ( y cuando digo teatro digo también arte). Ese "algo" vital, ineludible y que habla del creador sin que éste diga una palabra es la Ética

 Una persona que quiera dedicarse al teatro, sin tener un mínimo de ética profesional, la verdad es mejor que se dedique a otra cosa. 

Y cuando digo ética me refiero a muchas cosas: amor por el acto creador, respeto por sí mismo y por sus semejantes (colegas o no) disciplina, constancia,  trabajo constante y motivación para superarse cada vez más. Hacerse mejor persona, mejor intérprete, mejor director, dramaturgo, técnico, escenógrafo, productor, etc. 

No sé si en todas las escuelas de teatro inculcar la ética profesional es una prioridad, pero en mi formación como actriz aprendí de mis maestr@s que para ser actor no basta con subir a un escenario, en realidad, subir al escenario es lo menos importante. Es lo que está detrás de eso lo que realmente importa: las horas dedicadas a la construcción del personaje, la disciplina en los ensayos, la búsqueda constante, la inquietud por mejorar con cada experiencia, el aprendizaje teórico y vivencial. La amabilidad contigo mism@ y con los compañeros de escena, la escucha, el respeto hacia el trabajo del otro y hacia el público. 

Lamentablemente hoy en día las necesidades materiales nos hacen, muchas veces,  obviar todo ésto, somos vulnerados y a su vez vulneramos la ética profesional que como creadores necesitamos para poder hacer crecer nuestro arte y no consumirnos en la mediocridad, en un intento hueco de creación, dirigido más hacia un intento desesperado por el reconocimiento o la retribución económica que , dicho sea de paso, escasamente llega. 

He estado pensando últimamente en todo ésto y casualmente he escuchado/leído algo que, aunque paradójico, puede que finalmente sea la clave de todo. Es algo así como "si haces algo sólo con la motivación de ganar dinero, mejor no lo hagas". Lo cual tampoco quiere decir que no puedes ganar dinero con el trabajo que te gusta hacer, o que no puedes aprender del trabajo que haces para ganar dinero. Creo que ésta afirmación conlleva a tener una actitud ante lo que hacemos y particularmente en el teatro donde llegar a tener una retribución económica es bastante inusual (aunque no del todo imposible) , nos viene a decir que, independientemente del dinero, la actitud (ética) profesional ha de ser nuestra tabla de salvación. 

Es entonces que hoy, 27 de  marzo de 2015, Día Internacional del Teatro, me comprometo a recuperar una actitud desinteresada hacia el acto creativo. Me comprometo a tener presente mi ética. me comprometo a respetarme, hacerme respetar y a respetar el trabajo del otro. Me comprometo a valorar mi esfuerzo sin que eso signifique menospreciar el de otros o recibir a cambio lo que yo "creo que debe ser", aceptaré con humildad lo que venga a mi y seguiré nutriéndome de las experiencias, aprendiendo lo que pueda y compartiendo mi creatividad con quien desee acompañarme, o ser acompañado por mí. 





Me comprometo a ser mejor actriz, directora, dramaturga y productora. Me comprometo a soltar las dudas y los miedos, a callar a mi ego y a seguir trabajando con voluntad, fuerza y tenacidad en éste oficio que me ha llamado a SER y ESTAR en él desde hace diecinueve años.

Nathalia Paolini






¡FELIZ DIA INTERNACIONAL DEL TEATRO!

miércoles, 18 de febrero de 2015

Una versión del infierno

Usualmente, escribo en éste blog sobre las cosas que pienso, lo que me mueve,  sobre proyectos en los que ando trabajando, películas que he visto... es decir, sobre lo que me da la gana.

Ya en una ocasión, escribí un post en el que reflexionaba sobre el tema de la profesionalidad  del actor/ actriz ( ver post Profesión y Vocación) sin embargo, es un tema que no se agota, y no sé si un día lo hará.

Hoy quiero volver con una nueva visión del tema, compartiendo lo que he leído en un libro muy interesante que hacía tiempo que tenía, pero que hasta ahora no había abierto ( así son los libros, los lees cuando ellos quieren). El libro en cuestión se llama "Técnica y verdad en la interpretación"
( Magistrales de la E.M.T de SillaV)  que recoge conferencias y entrevistas de Pablo Corral Gómez director del Teatro círculo  y fundador y director del Estudio Dramático de Valencia ( ESP).

En éste libro, Pablo Corral Gómez habla de muchas cosas relacionadas con el oficio del actor, del pedagogo, del estudiante de teatro y del profesional. En general es un libro que recomiendo, he reflexionado mucho con sus palabras y también he aprendido de ellas. 

Entre los muchos párrafos que he subrayado, me atrevo a copiar textualmente uno, relacionado con el tema de la profesionalidad del actor:

"(...) Si nosotros preguntamos al mercado que es ser un profesional el mercado responde "aquel que cobra y saca rédito de lo que hace". Al mercado no le hace falta que ese sujeto  tenga conocimiento de lo que hace, pero sí que saque una renta de ello. Eso no es para mí un profesional. Por otro lado, si se lo preguntamos al conocimiento académico, un profesional es aquel que se ha formado, ha adquirido conocimientos en el campo en el que va a desenvolverse en su vida profesional; aquel que económicamente vive de lo que hace, en lo académico no dice que tenga una adquisición económica por lo que hace, sino que tenga un conocimiento de lo que hace. Yo, cuando hablo de "profesional" lo hago en éste sentido. (...)"
He de decir que estoy con el Sr. Corral Gómez al cien por cien.

Y puede que te preguntes "¿Y es que acaso importa tanto lo académico en una profesión que parece que todo el mundo puede hacer? "  SI importa. Lo que puede aportar la formación posiblemente no se  encuentre en la experiencia y viceversa, es decir, es un pack indivisible. Sin embargo lo que me hace ruido no es ésto, porque de alguna manera un actor instintivo, si es inteligente y su ego no le sobrepasa, en algún momento buscará algún tipo de formación porque sus recursos se verán limitados. Y si no la busca, pues se convertirá en un actor mediocre y ya no vale la pena hablar de él.

En realidad, lo que me gusta de éste párrafo es que no determina la profesionalidad de acuerdo a la retribución económica, cosa que me parece sensata, al contrario por ejemplo de muchos otros que opinan que hacer teatro independiente ( pongamos independiente como una elegante manera de decir que hacer teatro sin un duro) es sinónimo de teatro amateur. No tengo nada en contra del teatro amateur, de hecho me encanta. Puedes encontrar en él mucha más vocación, verdad y entrega que en un espectáculo profesional.  Aunque éste tampoco es el punto.

Decía que, el señor Corral Gómez, ofrece un punto de vista definitivo a la cuestión profesional, al establecer una diferencia entre lo que él mismo considera un profesional, o no. 

Lo curioso que pasa en el teatro y en el arte en general, es que muchos profesionales tienen que trabajar en algo más, incluso, tienen otras carreras con las cuales pueden (si quieren) conseguir retribución económica. Pongamos por ejemplo a un médico, que ha estudiado una carrera pero que no la ha ejercido o la ha ejercido poco, y por esa llamada innegable, termina trabajando como actor incluso sin haber estudiado. Según la opinión de Pablo ( si ya paso al tuteo que se me da mejor) ésta persona sería un médico no un actor, aunque ejerce de actor con todo lo que ello implica. Quizá se ganaría la vida mejor como médico, pero prefiere ser actor. Y está el actor formado que termina siendo camarero o cocinero, o vendedor de seguros, sin haber estudiado para serlo.

Lo que quiero exponer con ésto es que, aunque estoy de acuerdo con lo que la idea reflejada en el libro, a veces la línea es tan difusa que nosotros mismos podemos perdernos. Sé de casos en los que alguien no dice a lo que se dedica " soy actor/ actriz" cuando se ve en la necesidad, cada vez más imperiosa, de buscar un empleo paralelo ( que suele convertirse en el principal) por temor a que no lo contraten. Cosa que no pasa por ejemplo en el cine o incluso en la tv -quizá en teatro es menos común pero también se da el caso- donde para actuar no necesariamente tienes que ser actor o actriz.




No sé porque razón, existe éste velo innoble sobre una profesión tan noble como lo es la actuación. ¿Por qué nos vemos expelidos a buscar en otras actividades, otras carreras, lo que la nuestra no puede darnos? 

¿Por qué una persona que no es actor o actriz puede trabajar en ello y muchos que si lo son, no pueden hacerlo?. 





Me entristece profundamente que un intérprete muchas veces tiene que trabajar de gratis, ganar tan poco, perder el tiempo que puede dedicar a crecer profesionalmente, en un trabajo que no tiene ningún sentido salvo el económico.


Yo no sé si existe un infierno, pero ésta podría ser una versión bastante cercana.


N.P




martes, 10 de febrero de 2015

Y para qué ir al teatro?

Se supone que la semana pasada debía escribir un post (me he trazado el objetivo de escribir un post cada martes). Pero la semana pasada tenía la cabeza en otro sitio, no me venía ninguna idea, o mejor dicho, me venían un montón de ideas pero ninguna que me gustara. No lo vi claro y no hice nada.

Hoy, me he topado con ésta imagen en la Página de Facebook de Centro Tet:


Evidentemente me llamó la atención y me enganchó. Sobretodo porque recientemente ( y no tan recientemente también) he escuchado frases del tipo " Yo quiero ver una obra divertida y que me haga reír, cero dramas", " A la gente no le gusta pensar", " La obra está bien pero la gente tiene que poner demasiada atención" "Hay que darle al público lo que pide y la gente quiere ir a desconectar" etc, etc, etc.

Particularmente, siempre he pensado que hacer una obra donde el público no se modifique en lo más mínimo, no reflexione, piense, imagine, sueñe, perciba, sienta, intuya, pues no vale la pena

Independientemente del género o del tema, ir al teatro con la idea de "dejar todos los problemas fuera" no funciona, para eso quédate en casa viendo "Gran hermano," Sálvame, "Mujeres y Hombres y Viceversa, "Quien quiere casarse con mi hijo", "The bachelor y The bacherolette" " Adán y Eva"  y toda la larga lista de programas donde la vida de otros y los problemas de otros te hacen sentir mejor acerca de tus propias desgracias. ¡ Claro que desconectarás de ti mism@!  Desconectarás tanto que no sabrás absolutamente nada de ti ni de tu vida, aunque seguramente sabrás quien dijo qué cosa de quién o con quién se fue a la cama perenceja o a quién dejaron plantado públicamente. 

Lejos de querer juzgar a quienes "les mola" éste tipo de programas, lo que quiero hacer es poner las cosas en claro. Al teatro, como bien dice el Sr. Jodorowsky, no se va a "desconectar" a "no pensar" y a "divertirse". Es decir, claro que puedes divertirte si entiendes bien lo que ésto significa.

La famosa wikipedia, por ejemplo, define la diversión como:

"el uso del tiempo de una manera planeada para el refresco terapéutico del propio cuerpo o mente (...) la diversión implica participación activa pero de una manera refrescante y alegre"

Es decir, que el sólo hecho de ir al teatro ya es divertido. Estás participando activamente ( aunque no lo creas) en una experiencia que te proporciona placer. Si, aunque te conmuevas y llores. Si, aunque tengas que prestar atención para no perderte detalle y entender lo que sucede.Si, aunque los personajes parece que están contando tus propias desgracias o que te dicen cosas directamente a ti y te das cuenta por ese "tilín" que resuena en tu interior cuando alguno dice una frase que te acelera el pulso y te hace tragar grueso. Si, incluso cuando sueltas una carcajada nerviosa, de mejor me río para no llorar. 

El teatro, querido espectador, querida espectadora, no es para desconectar. El TEATRO con mayúsculas es para conectar. 

Conectar contigo mismo, con los actores, con el vecino de butaca, con los personajes, con el director, el dramaturgo, el técnico, con la sala, con la calle, con la gente conoces y que no conoces, con las vidas que no has vivido ni vivirás nunca, con los lugares donde nunca has estado, con las palabras que jamás has escuchado, con los sueños que has soñado y los que estás por soñar, con las historias que jamás escucharías de no estar allí, con el origen del mundo, con los primeros habitantes de la tierra, con los dioses,  lo sagrado y lo profano, la razón y la locura, con las siete maravillas antiguas y modernas, con el arte y la ciencia, con lo nunca descubierto, con lo que no tiene respuesta, con el misterio insondable del ser humano, con la tierra, el fuego, el aire, el agua, la sangre, la vida y la muerte, la presencia, el ser, el estar, con el cuerpo, con la mente, con la emoción. Conectar con la mentira, la verdad, la fantasía, la realidad, lo  obvio y que no puedes ver. Lo que hay detrás de ti, lo que te observa cuando no hay nadie más... ¡¿Oh que será que será?!

Si cuando sales del recinto donde has visto un espectáculo, no has podido conectar con algo, entonces, mi estimad@, lo que has visto no es teatro. No sé que será pero si sé lo que NO es. 

Y sería bueno que los hacedores de teatro no olvidaran (mos) todo ésto y en lugar de darle al público lo que quiere ver, le ofrezcamos lo que NECESITA ver, que ya para el "pan y circo" tenemos a los políticos, que suelen montar su deprimente showcito cada dos por tres. 

De alguna manera hay que hacer que la rentabilidad y el contenido no sean incompatibles, y creo que una manera de hacerlo es dejar de hacer un teatro vulgar, profano, inconsistente. Repito, para que quede totalmente claro, que no estoy hablando de género ni de estilos. Estoy hablando de CONTENIDO porque vías hay muchas: humor inteligente, drama mordaz, tragicomedia irreverente, denuncia satírica, reflexión intelectual, vivencia sensorial, poesía terrenal... y cualquier otra acepción, que imaginación hay mucha y cada quien elige lo que le va mejor. 

Decía que para mí, la mejor manera de hacer que el TEATRO y el dinero no sean enemigos íntimos, es parar de hacer "chorradas" y que la gente, en cada sala, grande o pequeña, se encuentre siempre con un TEATRO verdadero, en lugar de la pantomima escénica que suplanta su identidad, que tiende a la condescendencia y cuyo único objetivo es recaudar taquilla a como dé lugar. Es decir, no darle a elegir, porque lo que si es cierto es que una gran mayoría elegirá mal. Elegirá sentarse a ver tonterías y escuchar sandeces, porque piensa que no pensar, no sentir, no imaginar, es la salida a sus problemas, a la rutina, al hastío tan grande que le produce la vida. 

Yo demando espectadores activos, que reaccionen y accionen, que se atrevan a salir de su zona de confort, que no conviertan la butaca en el sillón de su casa, ni al escenario en un plató de un programa banal. Y para ésto es necesario que los que están (mos) del otro lado, también quieran (queramos?) dejar de estar en pijamas todo el día y "contentar" al público con una ración de "comida chatarra" que bien sabemos que llena la panza, pero no nutre ni al cuerpo, ni al alma.

N.P


lunes, 3 de noviembre de 2014

M.I.E.R.D.A en la Plataforma i+d Teatre de Eòlia



Éste próximo fin de semana, regresa M.I.E.R.D.A: Mientras Intento Escenas y Recuerdos de Amor, el escenario será la sala de la Plataforma i+d teatre de la Escola Superiror d'Art dramàtic Eòlia, ubicada en la calle Bailèn 23, en Barcelona

Las entradas tienen un valor de 10€ y pueden reservarse en entrades.plataforma@gmail.com  o llamando al 933192397. También pueden adquirirse en la taquilla el mismo día de la función. 

Los horarios son: sábado 08 a las 21h y el domingo 09 a las 19:00h. 


                                  Recuerda que a la M.I.E.R.D.A hay que irse de vez en cuando...


                       


Además...¡estaremos sorteando una camiseta de la obra en cada función! 

martes, 30 de septiembre de 2014

M.I.E.R.D.A sigue creciendo!


Como quizá recuerden, el pasado mes de mayo estrenamos M.I.E.R.D.A: Mientras Intento Escenas y Recuerdos de Amor en el Teatre Kaddish, en un exitoso fin de semana a sala llena que nos dejó felices y con ganas de más. ¡Y ahora ha llegado el momento!, lo que demuestra que todo llega a su tiempo!

 Y es que el próximo lunes 06 de octubre, da inicio la 19ª edición de la Mostra de Teatre de Barcelona al Teatre del Raval, ¡Y nosotros somos los encargados de inaugurarla con nuestra obra! La cita es a las 21hrs y las entradas están a la venta en ticketea y en taquillas del teatro. 

Además, la misma semana, el viernes 10 de octubre estaremos en la IV Edición del Ciclo Mostra'T donde el año pasado resultamos ganadores con Necro- Lógica. Ésta función será en la Sala Sandaru, del Centre Cívic Parc Sandaru.

Posteriormente, en noviembre 8 y 9 estaremos en la Plataforma I+D Teatre de la Escuela Superior de Arte Dramático Eòlia y del 20 al 23 de noviembre, nos acogerá L' Alternativa Teatre de Sabadell








¿Quieres saber más de la obra?




El texto de esta obra, escrito entre Venezuela y Cataluña, nos habla de un mundo donde las relaciones humanas, de amor, amistad, familia, etc no escapan a los hechos, ideales, conductas y visiones de la vida que han marcado y marcan nuestra cotidianidad. ¿Qué pasaría si un buen día todo tu mundo se desmorona? … Ha llegado la hora de caer, levantarse y seguir adelante.

El título de la obra, quiere reflexionar, irónicamente, sobre la analogía amor – mierda, atendiendo a la expresión cotidiana y coloquial en que solemos decir que estamos tocando fondo. Irse o enviar a otro a la mierda es algo que hacemos cuando ya no podemos más.


Haciendo uso de la tragicomedia, el texto y la puesta en escena pretenden colocar al espectador en el centro de su propia existencia, movilizando sus propias experiencias, eso que calla o que llama, los momentos de tormenta que afortunadamente son pasajeros , las los dolores llorados y las alegrías reídas. La fragilidad y la necesidad de relacionarnos, de sentirnos queridos, aceptados y comprendidos. De tener un lugar en el mundo.



Sinopsis: Tres historias paralelas nos cuentan las vidas de nueve personajes que se enfrentan a situaciones que salen de su control. Una comedia hecha de pequeñas tragedias personales, después de todo a la mierda hay que irse de vez en cuando.



Texto original: Nathalia Paolini
Diseño Gráfico: Ana María Mendez
Vestuario: Eugenia Gusmerini
Escenografía: Sara Espinosa
Intérpretes: Martin Brassesco Silvia De la Rosa, Cecilia Ràfols, Gerard Montane, Noèlia Lleixà, Elizabeth Urbina, Jèssica Casal, Damià Domènech, Sergio Martínez Laca, Nathalia Paolini.
Producción: Nathalia Paolini y Jèssica casal
Dirección: Nathalia Paolini y Sergio Naranjo




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jueves, 11 de septiembre de 2014

Taller Montaje 2014-2015






Se trata de un taller cuyo resultado final será el montaje y representación de una obra teatral.

Durante el proceso podrás experimentar de primera mano cómo es el trabajo del actor/ actriz, explorando en la expresividad de tu cuerpo, tu voz, tu imaginación, dando vida al intérprete que hay en ti.
 ¡Todos somos seres teatrales! ésta es la oportunidad  de vivir el teatro más allá de las butacas ¡sobre el escenario!
Contenido: 
Cuerpo y voz: ejercicios de expresión corporal y manejo vocal
Juegos Teatrales e improvisación:  Ejercicios dirigidos y libres de improvisación que estimulan la creatividad, la espontaneidad y la imaginación,  para lograr desinhibición y soltura escénica
Creación de personajes e interpretación escénica: construcción de personajes en función de un texto escogido por la directora, proceso de montaje de la obra (puesta en escena)
Ensayos y representaciones: Una vez la obra esté montada, se realizarán los  ensayos pertinentes y se efectuará una función de estreno. Posibilidad de más funciones y de participación en festivales de teatro amateur, según convocatorias. 
Requisitos:
  • Mayores de 20 años
  • Implicación en el proceso 
  • Disposición y compromiso de continuidad
  • Apertura para trabajar en grupo, respeto y tolerancia
  • Traer siempre ropa de trabajo (ropa cómoda)
Cronograma: 
  • Septiembre- Diciembre: Cuerpo y voz. Juegos teatrales e improvisación. Lectura de la obra escogida (trabajo de mesa) improvisaciones alrededor del tema de la obra, aproximación a los personajes. 
  • Enero- Marzo:Cuerpo y voz. Improvisación. Creación de personajes. Inicio del proceso de montaje. Memorización de textos.
  • Abril- Junio: Cuerpo y voz. Montaje y ensayos de la obra. Representación final. Posibilidad de funciones. 

Objetivos:
  • Explorar las herramientas expresivas de los participantes
  • Contribuir a una mayor integración Socio-Cultural
  • Acercar al participante a la noción del teatro como arte y herramienta para la comunicación
  • Satisfacer las necesidades expresivas de los participantes

Precio90€ (14 sesiones)
Inicio: 18 de septiembre
Horario: 20:30 a 22:00
Lugar: La cháchara Espai /Carrer d' En Blanco 15, Plaza de Sants  

INSCRIPCIONES E INFORMACIÓN: talleresteatre@gmail.com
Tlfs: 603493283/ 616161848

jueves, 24 de abril de 2014

M.I.E.R.D.A en Verkami




Mi obra M.I.E.R.D.A : Mientras Intento Escenas y Recuerdos De Amor, está próxima a estrenarse en Barcelona el próximo mes de mayo. Por eso hemos creado una página en  Verkami , una plataforma crowdfunding donde puedes aportar una cantidad de dinero a cambio de premios relacionados con el proyecto.

Tenemos 25 días para conseguir 2.000 euros, para cubrir gastos básicos de producción.

M.I.E.R.D.A : Mientras Intento Escenas y Recuerdos De Amor es la historia de  tres historias, que nos cuentan las vidas de nueve personajes que se encuentran de repente con situaciones que salen de su control. Una reflexión de cómo la vida nos sorprende y con una sonrisa burlona puede destruir nuestro sistema de creencias. Literalmente se nos mueve el suelo y quedamos flotando en un mar de dudas. Ha llegado la hora de caer, levantarse y seguir adelante

El título de la obra reflexiona irónicamente, sobre la analogía amor - mierda, atendiendo a la expresión cotidiana y coloquial en el que solemos decir que estamos tocando fondo. Irse o enviar a otro a la mierda es algo que hacemos cuando ya no podemos más.
Haciendo uso de la tragicomedia, o del dramedy pretendemos colocaros como espectadores en el centro de vuestra propia experiencia, eso que callamos o gritamos, los momentos de tormenta que afortunadamente son pasajeros, las pruebas superadas, los dolores llorados y las alegrías reídas., lo inesperado, el amor y la amistad.
La fragilidad y la necesidad de relacionarnos, de sentirnos queridos, aceptados y comprendidos, de tener un lugar en el mundo
Si quieres apoyarnos y convertirte en mecenas de nuestro proyecto puedes acceder a Nuestra página Verkami ¡Tenemos muchas recompensas chulas para cada aportación! 
A partir de cinco euros puedes ayudarnos a conseguir nuestro objetivo, ¡cada euro cuenta!
¡Muchas Gracias! 


martes, 11 de marzo de 2014

Profesión y Vocación

El mundo artístico y especialmente el teatro, adolece en muchos casos de una visión "profesional" de nuestra labor. Me explico. Somos profesionales pero en la gran mayoría de los casos, pareciera que hacemos lo que hacemos por pura diversión. Que el hecho de que hagamos lo que amamos hacer es sinónimo que nos lo estamos pasando bomba y entonces el dinero no viene a cuento.

Frecuentemente nos pasa  que al preguntarnos y contestar sobre nuestra forma de "ganarnos la vida" nuestro interlocutor se quede con la duda sobre qué es lo que verdaderamente hacemos, algo como:

-¿Y tú que haces?
- Soy actriz (músico/escritor/actor/cantante/ balilarina/ etc) 
- Mmmm. ¿Y dónde trabajas? 

"¿Donde trabajas?" es como para que le digas quizá: "en tal sitio" y eso les hace suponer que si alguien te ha contratado pues entonces lo que haces servirá de algo. Mientras si contestas "aquí y allá" pierden el interés al segundo y si pudieran volverían a preguntarte qué  haces para "ganarte la vida". Porque sencillamente ir de un lugar a otro, sin tener un jefe o una nómina no parece que sea un "trabajo serio" con el cual puedas mantenerte.

Y a veces tienen razón.

Entonces me pongo a pensar que tan en serio tomamos nosotros, los artistas, nuestra profesión. Salvo aquellos que ya han consagrado una carrera artística profesional, los que nos dedicamos a ésto usualmente luchamos con la diatriba de seguir haciéndolo, asumiendo que es un camino lleno de sacrificios, fracasos, inestabilidad económica, desilusiones, alegría, pasión, algunos éxitos, perseverancia, entusiasmo, creatividad. O por el contrario tirar la toalla y buscarnos un trabajo "normal" que nos haga sentir una mínima seguridad financiera. 

Entonces pasamos a ser camareros, dependientes, cocineros, profesores, bar tenders, lavaplatos, asistentes, comerciales, vendedores, etc. que además hacen teatro, música, escriben o bailan. Es decir, asumimos una profesión que nada tiene que ver con nosotros pero que en vista de las circunstancias y gracias al dinero (el único dios verdadero) tenemos que aceptar y comérnosla con patatas para que no nos sepa tan mal.

Entonces, lo que se supone que debe ser nuestra actividad principal, pasa a ser la secundaria. Y terminamos haciendo de nuestra verdadera profesión un hobbie.

He aquí que cuando alguien nos pregunte: ¿Y tú que haces?, nosotros le responderemos "Soy comercial de Endesa" por ejemplo. Y nuestro interlocutor se quedará satisfecho porque le hemos puesto cara "respetable" a nuestra manera de "ganarnos la vida". Mientras nuestra verdadera vocación termina escondida y al cabo de algún tiempo, cuando invitemos a esa persona a una representación dirá "Ah! también actúas/bailas/ cantas/ escribes" "eres tod@ una artista"

Y sonreiremos, porque queda mejor que darle un puñetazo en la cara.

Profesión vs. vocación. Pocos se atreven a dar el salto, a asumir los retos que supone defender a capa y espada eso que sabes hacer mejor. Miles de obstáculos se ponen en nuestro camino: dinero, familia, cubrir necesidades básicas, falta de un apoyo que nos permita olvidar la cuenta del alquiler, o el mercado del mes en curso.

Profesión vs. profesionalidad, entendida ésta última como el ejercicio de una actividad. En el caso del arte la frontera se expande y se contrae: ¿elegir hacer una actividad distinta a nuestra profesión,que nos permita ganar dinero, nos hace menos profesionales? ¿Elegir hacer actividades relacionadas con nuestra profesión pero no "ganarnos la vida",  con eso nos hace más profesionales?

¿Y que tal llevar a cabo nuestra profesión y hacer posible que podamos ganar dinero con ella?.¿Sería una idea muy alocada? ¿Estaríamos jugando con fuego? ¿Porqué no podemos creer que es posible?

Yo tengo muchos años haciendo lo que hago: he sido actriz, directora, he dado clases, me he aventurado a escribir y a aprender cosas que pueda relacionar con lo que considero mi profesión, para seguir abriendo caminos y posibilidades para "ganarme la vida". Podría decirse que he tenido suerte. Aunque la mayoría de las veces no tengo un duro. 

Puede que sea por eso que el querer hacer de mi profesión mi principal actividad económica no me parece una idea descabellada. Es un proceso que cuesta más que en otras profesiones, seguro que sí. Sin embargo, tengo la vida por delante y lo seguiré intentando, aprendiendo, cometiendo errores y rectificando. Seguiré luchando contra el desánimo y la cuenta bancaria que me dice que consiga un trabajo de lo que sea, pero ya.

Quizá sea un acto suicida. Pero como decía Kurt Cobain " Es mejor quemarse que apagarse lentamente"

Yo sigo aquí. Y estaría felíz si alguno de ustedes, amigos artistas, se unieran a ésta idea.

Y dejar de jugar a ser aquello que nos mandan. 

Poder ser libres de ser lo que somos,

 y sentirnos orgullosos de ello.

Nathalia Paolini



Imagen de la película "La camarera" de Adrienne Shelly (2007) 
No tiene nada que ver el argumento pero me pareció divertida:
 una actriz interpretando una camarera, pero en el cine ¡como debería ser!
(ahora también quiero ver la película)

domingo, 26 de enero de 2014

El teatro es una terapia


El teatro, siempre ha sido un espejo de las pasiones humanas. Desde sus inicios en Grecia, ha sido un camino donde el alma humana, sus miedos, alegrías, sufrimientos han sido expuestas, queriendo encontrar respuestas a las muchas preguntas sobre nuestra existencia y sobre nuestro proceder como seres humanos.

A lo largo de los siglos, los dramaturgos han escrito sobre aquello que sucedía en su comunidad, su ciudad, su país y en el mundo entero, tratando de plantear una reflexión, un llamado a la conciencia y que el ser humano pudiera verse como es en realidad, sin importar que tan cruda, injusta o repelente nos parezca esta imagen

Diferentes directores y teóricos del teatro, han tomado de su tiempo un estilo de "hacer teatro" en contra o a favor de lo que estaban viviendo, pero sobre todo, desde la necesidad de expresarse, de provocar algo en el espectador, desde la mera diversión, hasta una identificación, una reflexión, un movimiento, una conciencia de aquello que podemos cambiar, si nos atrevemos.

El teatro,ha sido y es un hecho social, donde cada individuo involucrado en su hacer , no puede permanecer impasible antes lo que se va creando antes sus ojos,  su piel, sus emociones, sus sentidos. El teatro despierta pasiones y pensamientos adormecidos, nos invita a ver y sentir, a conectar con nuestra esencia como ser humano, aceptarla y admitir lo que somos, para poder cambiar aquello que no nos satisface.

Grandes precursores de la psicología humanista, como Moreno o Perls, por nombrar algunos encontraron en el teatro un camino para acompañar a las personas en la superación de sus conflictos personales, o sociales.

 Más tarde, otros investigadores en el campo del alma humana desde el quehacer teatral como Augusto Boal con su Teatro del Oprimido y posteriormente con las Técnicas de El arco iris del deseo, desarrolló  un trabajo donde el teatro constituye la principal vehículo para que una comunidad o una persona pueda encontrar en sí misma aquello que le hace falta. 


Boal afirma:  "Todo ser humano es teatro, aunque no todos hacen teatro. El ser humano puede verse en el acto de ver, de obrar, de sentir , de pensar. Puede sentirse sintiendo, verse viendo y puede pensarse pensando. ¡ Ser humano es ser teatro! (...) El teatro es una terapia donde se entra en cuerpo y alma, soma y psique" 

La visión de Boal nos dice que si un actor es capaz de encontrar en él personalidades con las cuales encarnar personajes que viven en la anomia, en una persona "enferma" (en el sentido menos peyorativo de la palabra)  puede encontrar dentro de sí  una personalidad sana, coherente y con tendencia a la auto regulación organísmica que puede entenderse como : " una confianza básica en ser uno mismo y en la naturaleza humana y que ésta, entregada a su suerte y libre de interferencias,  sólo nos podía llevar a un lugar bueno y sanador, un lugar de espacio e integración de todos  los aspectos de la personalidad" (Garriga, J.)

En el teatro podemos encontrar  una vía hacia la transformación personal en la búsqueda del bienestar psicoemocional. Al entrar en contacto con nuestra pasiones y comprender que nuestro cuerpo físico, mental y emocional forman parte de un todo que nos integra y nos diferencia como personas, nos otorga una identidad única y nos permite entrar en contacto con infinidades de experiencias: observar lo que se ve, escuchar  lo que se oye, sentir lo que se percibe, de una manera espontánea y creativa. 

El conocimiento y aceptación de nuestras fortalezas y debilidades, nuestras conductas (aprendidas y heredadas) , de aquello que bulle en nuestro interior y que espera una oportunidad para ser expresado, es el primer paso para transformar lo que nos hace daño, reforzar lo que nos permite ser plenos y continuar nuestra vida desde un punto de vista mucho más equilibrado, confiando en nosotros mismos y nuestra tendencia a ser individuos sanos, sin renunciar a la experiencia de vivir una vida a nuestro favor. 

sábado, 23 de noviembre de 2013

Un tal Antonin Artaud


Estoy en mi casa, releyendo un libro que contiene los textos de Antonin Artaud (1923-1946) éste libro, que fue impreso en 1976 (2da edición) tiene un excelente prólogo escrito por Oscar del Barco (director de la colección dentro de la cual se publicó el libro) y en él puedo leer el siguiente párrafo: 

"La astucia del sistema consiste en actuar de tal manera que cuando sus enemigos levantan lo que creen la victoria, en realidad están levantando al mismo sistema con un nuevo rostro. Los revolucionarios pueden tomar el poder y nacionalizar la economía, pero el funcionamiento del sistema burgués (llamadas con distintos nombres sus categorías fundamentales) puede seguir funcionando sin modificaciones: subsiste la propiedad, la educación, la fábrica, el estado, la ética, el arte burgués, con la diferencia de que ahora se llaman socialistas. El "revolucionar la conciencia" de Artaud implica revolucionar este funcionamiento del sistema burgués-capitalista" 

Y es que no se puede hablar de un cambio social, hasta que no exista un cambio individual, que a su vez pasa por dejar de lado el individualismo, el bienestar propio, la opresión y el enriquecimiento. Artaud la llamaba "conciencia individual" y proponía su destrucción, para poder crear una nueva forma de civilización.

Aprender a ser más astutos que aquello que nos domina, entender que no se derriban muros construyendo otros, que no se lucha en contra, sino a favor de un mundo distinto, quizá mejor. 

Puede que Artaud haya sido muy ambicioso, muchos se conforman con llamarle "loco". Yo creo en Artaud, como un alma sensible, como un genio alucinado y poético, que podía ver a través de todo, que sabía de lo que hablaba y rompía las normas de la sociedad contra la cual luchaba, contra el modelo social que le puso una etiqueta de esquizofrenia y lo encerró durante años en un manicomio, porque sabía la verdad.

Yo amo a Antonin Artaud, y creo en su palabra de hombre mortal, su voz ahogada y sufriente, su grito en contra de lo establecido, su ira, su dolor, su palabra que llama, incesante, a la acción.

N.P



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