Mostrando entradas con la etiqueta Cortázar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cortázar. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de diciembre de 2012

HAPPY NEW YEAR



Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.

Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.

¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.

Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.

Asì la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres

Julio Cortázar




foto: Ani Méndez 

miércoles, 11 de julio de 2012

Capítulo 68...

Foto: Abraham Sebastia

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que élprocuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en unmomento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa.¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.
(Julio Cortázar)

Esto y más en Séxulas, todos los viernes a las 23 hrs en Cincómonos Espai D' Art


martes, 29 de mayo de 2012

Sexulas... Quien dice que el sexo es sólo con amor?

Este 01 de junio estrenamos lo nuevo de Abrapalabra Teatro en Barcelona. Hace cuatro meses Noelia Lleixà y yo tuvimos una idea que fue creciendo hasta llegar a convertirse en un espectáculo. Tuvimos que dejar a un lado mucho material ( es increíble la literatura sexual que puede encontrarse) pero eso no quiere decir que lo hayamos desechado por completo.

 Por lo pronto, hemos mezclado teatro, literatura y poesía para darle forma a la criatura que hemos creado y que hemos bautizado Sexulas, una obra que habla sin tapujos del mito de la sexualidad femenina.

En un Ring de boxeo, los personajes toman vida, comienza la lucha cuerpo a cuerpo, los rounds se suceden uno tras otro desvelando una sexualidad a veces descarnada, transgresora, a veces poética. La mujer sujeto tiene la palabra, explora, pide, desea, posee, grita y reclama su derecho a sentir placer.  

Como un guiño al distanciamiento Brechtiano, todo sucede dentro del escenario, las actrices no son los personajes sino que toman el rol que le corresponde en cada momento. Los carteles de cada round anuncian lo que trae la escena siguiente. Estamos en el teatro, que quede bien claro. 

Una puesta en escena fresca y atrevida, una mirada desparpajada y divertida compuesta por fragmentos de textos de varios autores ( Oliverio Girondo, Julio Cortázar, Jose Gabriel Nuñez y Josep Benítez) en una versión libre que no callará nada.




Imágenes integradas 1

DESDE EL 01 DE JUNIO, TODOS LOS VIERNES A LAS 23:00 hrs. ENTRADAS EN:


Cincómonos Espai d´Art
Sensual Bonus
Atrápalo





martes, 24 de abril de 2012

Instrucciones para LLorar. Julio Cortázar (ilustradas)


 Esto NO
1. Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza.










Observe la posición de la boca
2 .El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.           

3. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.

Hormigas, usted imagine el pato.


4. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. (ejemplos 1 y 2)

5. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto.

6. Duración media del llanto, tres minutos.



Ejemplo 1 

Ejemplo 2

viernes, 6 de agosto de 2010

Hay que ser realmente Idiota para....




Hace años que me doy cuenta y no me importa, pero nunca se me ocurrió escribirlo porque la idiotez me parece un tema muy desagradable, especialmente si es el idiota quien lo expone.
Puede que la palabra idiota sea demasiado rotunda, pero prefiero ponerla de entrada y calentita sobre el plato aunque los amigos la crean exagerada, en vez de emplear cualquier otra como tonto, lelo o retardado y que después los mismos amigos opinen que uno se ha quedado corto. En realidad no pasa nada grave pero ser idiota lo pone a uno completamente aparte, y aunque tiene sus cosas buenas es evidente que de a ratos hay como una nostalgia, un deseo de cruzar a la vereda de enfrente donde amigos y parientes están reunidos en una misma inteligencia y comprensión, y frotarse un poco contra ellos para sentir que no hay diferencia apreciable y que todo va benissimo. Lo triste es que todo va malissimo cuando uno es idiota, por ejemplo en el teatro, yo voy al teatro con mi mujer y algún amigo, hay un espectáculo de mimos checos o de bailarines tailandeses y es seguro que apenas empiece la función voy a encontrar que todo es una maravilla. Me divierto o me conmuevo enormemente, los diálogos o los gestos o las danzas me llegan como visiones sobrenaturales, aplaudo hasta romperme las manos y a veces me lloran los ojos o me río hasta el borde del pis, y en todo caso me alegro de vivir y de haber tenido la suerte de ir esa noche al teatro o al cine o a una exposición de cuadros, a cualquier sitio donde gentes extraordinarias están haciendo o mostrando cosas que jamás se habían imaginado antes, inventando un lugar de revelación y de encuentro, algo que lava de los momentos en que no ocurre nada más que lo que ocurre todo el tiempo.
Y así estoy deslumbrado y tan contento que cuando llega el intervalo me levanto entusiasmado y sigo aplaudiendo a los actores, y le digo a mi mujer que los mimos checos son una maravilla y que la escena en que el pescador echa el anzuelo y se ve avanzar un pez fosforecente a media altura es absolutamente inaudita. Mi mujer también se ha divertido y ha aplaudido, pero de pronto me doy cuenta (ese instante tiene algo de herida, de agujero ronco y húmedo) que su diversión y sus aplausos no han sido como los míos, y además casi siempre hay con nosotros algún amigo que también se ha divertido y ha aplaudido pero nunca como yo, y también me doy cuenta de que está diciendo con suma sensatez e inteligencia que el espectáculo es bonito y que los actores no son malos, pero que desde luego no hay gran originalidad en las ideas, sin contar que los colores de los trajes son mediocres y la puesta en escena bastante adocenada y cosas y cosas. Cuando mi mujer o mi amigo dicen eso --lo dicen amablemente, sin ninguna agresividad-- yo comprendo que soy idiota, pero lo malo es que uno se ha olvidado cada vez que lo maravilla algo que pasa, de modo que la caída repentina en la idiotez le llega como al corcho que se ha pasado años en el sótano acompañando al vino de la botella y de golpe plop y un tirón y no es mas que corcho. Me gustaría defender a los mimos checos o a los bailarines tailandeses, porque me han parecido admirables y he sido tan feliz con ellos que las palabras
nteligentes y sensatas de mis amigos o de mi mujer me duelen como por debajo de las uñas, y eso que comprendo perfectamente cuánta razón tienen y cómo el espectáculo no ha de ser tan bueno como a mí me parecía (pero en realidad a mí no me parecía que fuese bueno ni malo ni nada, sencillamente estaba transportado por lo que ocurría como idiota que soy, y me bastaba para salirme y andar por ahí donde me gusta andar cada vez que puedo, y puedo tan poco). Y jamás se me ocurriría discutir con mi mujer o con mis amigos porque sé que tienen razón y que en realidad han hecho
muy bien en no dejarse ganar por el entusiasmo, puesto que los placeres de la inteligencia y la sensibilidad deben nacer de un juicio ponderado y sobre todo de una actitud comparativa, basarse como dijo Epicteto en lo que ya se conoce para juzgar lo que se acaba de conocer, pues eso y no otra cosa es la cultura y la sofrosine. De ninguna manera pretendo discutir con ellos y a lo sumo me limito a alejarme unos metros para no escuchar el resto de las comparaciones y los juicios, mientras trato de retener todavía las últimas imágenes del pez fosforecente que flotaba en mitad del escenario, aunque ahora mi recuerdo se ve inevitablemente modificado por las críticas inteligentísimas que acabo de escuchar y no me queda más remedio que admitir la mediocridad de lo que he visto y que sólo me ha entusiasmado porque acepto cualquier cosa que tenga colores y formas un poco diferentes. Recaigo en la conciencia de que soy idiota, de que cualquier cosa basta para alegrarme de la cuadriculada vida, y
entonces el recuerdo de lo que he amado y gozado esa noche se enturbia y se vuelve cómplice, la obra de otros idiotas que han estado pescando o bailando mal, con trajes y coreografías mediocres, y casi es un consuelo pero un consuelo siniestro el que seamos tantos los idiotas que esa noche se han dado cita en esa sala para bailar y pescar y aplaudir. Lo peor es que a los dos días abro el diario y leo la crítica del espectáculo, y la crítica coincide casi siempre y hasta con las mismas palabras con
o que tan sensata e inteligentemente han visto y dicho mi mujer o mis amigos. Ahora estoy seguro de que no ser idiota es una de las cosas más importantes para la vida de un hombre, hasta que poco a poco me vaya olvidando, porque lo peor es que al final me olvido, por ejemplo acabo de ver un pato que nadaba en uno de los lagos del Bois de Boulogne, y era de una hermosura tan maravillosa que no pude menos que ponerme en cuclillas junto al lago y quedarme no sé cuánto tiempo mirando su hermosura, la alegría petulante de sus ojos, esa doble línea delicada que corta su pecho en el agua del lago y que se va abriendo hasta perderse
en la distancia. Mi entusiasmo no nace solamente del pato, es algo que el pato cuaja de golpe, porque a veces puede ser una hoja seca que se balancea en el borde de un banco, o una grúa anaranjada, enormísima y delicada contra el cielo azul de la tarde, o el olor de un vagón de tren cuando uno entra y se tiene un billete para un viaje de tantas horas y todo va a ir sucediendo prodigiosamente, el sándwich de jamón, los botones para encender o apagar la luz (una blanca y otra violeta), la ventilación regulable, todo eso me parece tan hermoso y casi tan imposible que tenerlo ahí a mi alcance me llena de una especie de sauce interior, de una verde lluvia de delicia que no debería terminar más. Pero muchos me han dicho que mi entusiasmo es una prueba de inmadurez (quieren decir que soy idiota, pero eligen las palabras) y que no es posible entusiasmarse así por una tela de araña que brilla al sol, puesto que si uno incurre en semejantes excesos por una tela de araña llena de rocío, ¿qué va a dejar para la noche en que den King Lear? A mí eso me sorprende un poco, porque en realidad el entusiasmo no es una cosa que se gaste cuando uno es realmente idiota, se gasta cuando uno es inteligente y tiene sentido de los valores y de la historicidad de las cosas, y por eso aunque yo corra de un lado a otro del Bois de Boulogne para ver mejor el pato, eso no me impedirá esa
misma noche dar enormes saltos de entusiasmo si me gusta como canta Fischer Dieskau. Ahora que lo pienso la idiotez debe ser eso: poder entusiasmarse todo el tiempo por cualquier cosa que a uno le guste, sin que un dibujito en una pared tenga que verse menoscabado por el recuerdo de los frescos de Giotto en Padua. La idiotez debe ser una especie de presencia y recomienzo constante: ahora me gusta esta piedrita amarilla, ahora me gusta "L'année dernière à Marienbad", ahora me gustas tú, ratita, ahora me gusta esa increíble locomotora bufando en la Gare de Lyon, ahora me gusta ese cartel arrancado y sucio. Ahora me gusta, me gusta tanto, ahora soy yo, reincidentemente yo, el idiota perfecto en su idiotez que no sabe que es idiota y goza perdido en su goce, hasta que la primera frase inteligente lo devuelva a la conciencia de su idiotez y lo haga buscar presuroso un cigarrillo con manos torpes, mirando al suelo, comprendiendo y a veces aceptando porque también un idiota tiene que vivir, claro que hasta otro pato u otro cartel, y así siempre.


Julio Cortázar.

viernes, 19 de octubre de 2007

REGRESA EL FINAL DEL JUEGO A LA SALA RAJATABLA Y AL FESTIVAL CREA JOVEN 2007



EL FINAL DEL JUEGO, versión libre del cuento original de Julio Cortázar, regresa a partir del jueves 25 de Octubre y hasta el 04 de Noviembre en la Sala Rajatabla, a las 8 de la noche y los domingos a las 6. Despues de su temporada en Escena 8, invitamos al público en general, adolescente y adulto a acompañar a estos personajes literarios que volverán a la vida para mostrarnos la llegada del amor y el inevitable cambio de la niñez a la adolescencia. Busca la primera entrada del blog para leer la sinopsis de la pieza....


Igualmente , el martes 06 de Noviembre tendremos función dentro del marco del festival Crea Joven 2007, en la Sala Anna Julia Rojas del Ateneo de Caracas a las 8pm.


En total son 9 funciones que realizaremos ( 8 en Rajatabla y 1 en Crea Joven-Ateneo) esperamos que puedas asistir a estos 50 minutos de Cortázar sobre el escenario...

miércoles, 8 de agosto de 2007

Julio Cortázar va a a la escena en "El Final del Juego"

El Final del Juego , es mi versión libre del cuento original de Julio Cortazar ("Final del Juego") en el que nos encontramos con la historia de tres niñas que pasan a la adolescencia, dejando atras el mundo de la infancia, de la inocencia, de los juegos que de niños nos sumergen en un mundo aparte, que sin poder evitarlo se derrumba para mostrarnos que la realidad es otra, mas dura, mas cruel, pero indiscutiblemente mas verdadera.

En esta puesta en escena, quise, y logré junto a quienes trabajaron conmigo crear un ambiente nostalgico. La estetica de la obra complace a la vista con colores añejados que otorgan un aire antiguo, la iluminacion juega un papel protagonico pues armoniza los dos espacios reflejados sobre el escenario: La casa, lugar de tareas, regaños castigos, obligaciones y El Reino, lugar del juego, libertades, creatividad y alegria, solo que tarde o temprano, como en la vida misma, La casa termina ganandole terreno al reino, y al fin.. se acaba el juego.

A toda esta imagen visual, se le suma otra no menos importante: La Musica. Tomando diversos ritmos venezolanos, valses, canciones, golpes, pajarillos.. interpretados magistralmente por diversos musicos nacionales, el elemento musical se va acoplando paulatinamente con la historia para narrar, a su modo, ese transcurrir emocional de los personajes, que van desde la alegria infantil, a la certeza de saber que ya nada podra ser igual.

Octavia, Holanda y Leticia, recibiran a Ariel, un joven que con su aparicion trae consigo la novedad del sexo opuesto, de un mundo diferente, del tiempo que viaja en un tren que no se detiene a esperar por ellas, sino que las golpea diramente para hacerlas crecer de un momento a otro.

Mis actores: Soraya Acosta ( Octavia), Carlyle Alarcòn ( Holanda) Naghieli Amarista ( Leticia) Theylor Plaza y Gabriel Agüero ( Ariel) se vistieron con la piel de sus personajes para mostrar esta historia tierna, pura, nostalgica, pero no menos dramatica y un poco cruel...

El resto de mi equipo creativo : Daniel Bustamante ( Asistente de Direccion) Alfredo Caldera ( Diseñador de Iluminacion) Omar Borges ( Diseñador de Vestuario) bajo mi direccion escenica, nos confabulamos para mostrar este resultado, que esperamos sea lo mas cercano a la historia, al genio, a la pluma de mi querido Cortázar...


Este trabajo, bajo la firma de Producciones PentaDrama y la mia propia, se presenta todos los sabados a las 6 de la tarde en el Teatro Escena 8, calle la guairita, a una cuadra del trolly, Las Mercedes.

ShareThis

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...