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domingo, 1 de marzo de 2015

El camino del artista en primavera

Hoy quiero comentarles sobre una iniciativa que Chechu García viene desarrollando desde hace unos años en Barcelona y que cada vez va tomando más fuerza.

Se trata de "El camino del artista" un proceso de 12 semanas basado en el libro de Julia Cameron. Un acompañamiento que utiliza técnicas como la PNL para ayudarte a re-descubrir, re-conectar y disfrutar de  tu creatividad. 

Está dirigido a cualquier persona que desee sumergirse en un proceso que puede traer muchísimos cambios positivos, siempre dependiendo del propio compromiso, claro.  Un camino que va, poco a poco, haciéndonos conscientes de nuestros bloqueos que nos impiden llevar una vida más creativa, independientemente de nuestra profesión u ocupación.

Por experiencia propia puedo decir que es un proceso alucinante, aunque no es fácil y requiere mucha disposición de voluntad y tiempo, la verdad es que vale la pena. 

Después de realizar dos procesos: "El camino del Artista" y " El camino del Artista en acción" estoy segura de lo que digo cuando afirmo que ha y un antes y un después. También de que el cambio que percibes es muy personal, es decir no del tipo "usted puede cambiar su vida pregúnteme cómo"

Puede que lo que tengas en tu cabeza no es precisamente lo que necesitas, y es ésta la "magia" del camino, que va poniendo delante de ti aquello de lo que necesitas darte cuenta, aquello que necesitas cambiar, aquello que te bloquea y te limita, aunque no sea precisamente lo que tu crees-piensas que es.

Al volverte  un caminante, es el camino quien decide. Y si eres una persona que le gusta controlar lo que sucede, (como la que está escribiendo éstas líneas) pues aprendes a soltar. Aunque a la mitad del camino  no  sepas hacia dónde ir y los bloqueos y voces internas te hagan querer desistir,  el resistir la incertidumbre traerá consigo un aprendizaje valioso. 

Puede que el cambio sea brusco, puede que sea algo imperceptible, como la gotita de agua que cae sobre la roca y la moldea, de pronto, un día, puedes ver que la piedra se ha transformado en una figura, extraña al principio y luego más y más familiar, más genuina, más sincera, más parecida a lo que realmente eres. 

A todo ésto, se le suma el acompañamiento de Chechu, que con paciencia y sabiduría va acompañando cada proceso. También el vínculo que nace entre l@s compañer@s que caminan sus propias sendas junto a ti. Y es que, cada quien transita su propio camino, pero ninguno está caminando sol@. 

Animo a cada persona que se sienta perdida, cansada, aburrida, enfadada, estresada, incomprendida, sumergida en un momento donde nada parece ir bien, o todo lo contrario, a atreverse a vivenciar ésta maravillosa propuesta. Que el no saber hacia dónde ir, o saberlo muy bien,  no nos impida disfrutar del camino.

Para saber más y contactar con Chechu entra a la web de  Encaminarte





jueves, 7 de noviembre de 2013

Lo que llega a mis manos...

Me encanta que cuando estoy creando, lleguen a mis manos pedacitos de cosas que dicen mucho sobre lo que estoy haciendo en ese momento, que se van sumando e inspirando -me. Son como un guiño inesperado del universo, como para decirte "vas bien" ¿ inconsciente colectivo?, ¿serendipia?, oh, que será que será...

Lo cierto es que ahora, remontando mi texto Necro-lógica, ha llegado a mis manos este hermoso poema de Julia de Burgos, de la mano de la madre de una de mis mejores amigas de la universidad, que están pasando unos días en casa. Se llama "Dadme mi número" y es un reflejo muy nítido del personaje femenino de la obra (puedes descargar el texto  aquí) de sus pensamientos, de su grito desesperado.

Aquí lo dejo: 

Dadme mi número

 ¿Qué es lo que esperan? ¿No me llaman? 
¿Me han olvidado entre las yerbas, 
mis camaradas más sencillos, 
todos los muertos de la tierra? 

¿Por qué no suenan sus campanas? 
Ya para el salto estoy dispuesta. 
¿Acaso quieren más cadáveres 
de sueños muertos de inocencia? 

¿Acaso quieren más escombros 
de más goteadas primaveras, 
más ojos secos en las nubes, 
más rostro herido en las tormentas? 

¿Quieren el féretro del viento 
agazapado entre mis greñas? 
¿Quieren el ansia del arroyo, 
muerta en mi muerte de poeta? 

¿Quieren el sol desmantelado, 
ya consumido en mis arterias? 
¿Quieren la sombra de mi sombra, 
donde no quede ni una estrella? 

Casi no puedo con el mundo 
que azota entero mi conciencia? 

¡Dádme mi número! No quiero 
que hasta el amor se me desprenda? 
(Unido sueño que me sigue 
como a mis pasos va la huella.) 

¡Dádme mi número, porque si no, 
me moriré después de muerta!

La Muerte y la Doncella, Marianne Stokes (c. 1900)





martes, 15 de octubre de 2013

El tiempo del actor...



Siempre que entro en un proceso creativo como directora, me pone un poco ansiosa el no poder, tomar un tiempo generosamente largo, a la búsqueda y experimentación dentro del proceso creativo del proyecto que estoy montando. La mayoría de las veces, y más en estos días que corren, el tiempo juega en contra y las responsabilidades cotidianas ( otro trabajo, estudios, familia, etc) a veces suelen interferir en el tiempo que los actores y actrices pueden (mos) dedicarle a los ensayos. O la casi inminente fecha de estreno, hace que la puesta tenga que construirse sobre la marcha, sacrificando, en muchos casos, el espacio de ensayo que le pertenece al intérprete para la construcción de su personaje.


En esas ando. Buscando la manera de encontrar un equilibrio. Entonces, mientras tomo un descanso de otra tarea que ahora me ocupa, tomo un libro que leí hace mucho tiempo, y que he recuperado, lo abro en cualquier página y leo esto:

¿Qué tiempos reales necesitaría un actor....? 

- Los tiempos de la vida que no están sujetos a otra condición que no sea lo que la vida misma impone en su devenir y que no contemplan las exigencias de los tiempos de realización artística.

¿Qué tiempos reales utiliza el actor?

El de los ensayos, mas allá de la cantidad de tiempo invertida en los mismos y que responde a la singularidad de cada proyecto, y el de la representación, más allá de las acciones o los textos que propicien una directa vinculación con lo que rodea al actor en su quehacer escénico. 

(Jorge Eines. "El Actor Pide")

ESTO ES SINCRONÍA! 

PD: la foto es del ensayo de hoy, Necro-Lógica (reloaded) en proceso. A partir de mañana, nuevo abordaje.






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